MODERNA BUENOS AIRES

15.09.2017

Plataforma Arquitectura | 10 obras iconos de la Arquitectura Brutalista en Latinoamérica

por Catalina Dib

Este artículo fue originalmente publicado por KatariMag el blog de historia de la cultura contemporánea en su expresión más fresca, vanguardista y sofisticada. Lee más de sus artículos aquí y sigue su Instagram. 

La arquitectura brutalista responde a un momento histórico. Terminaba la Segunda Guerra Mundial y de las cenizas surge una nueva forma de Estado, junto con un nuevo orden global que va a incluir, con mayor protagonismo, a Estados periféricos. La arquitectura brutalista nace como respuesta a ideas de estados benefactores, estados robustos que van a sustentar y dirigir la nueva sociedad de masas. Como dijo el crítico Michael Lewis “el brutalismo es la expresión vernácula del estado benefactor”.

Esta arquitectura con compromiso ético fue una nueva forma del Movimiento Moderno empapado de ideas socialista. Apela a la honestidad de los materiales y particularmente del concreto en bruto, de hecho el término derivó de su expresión en francés “beton brut” cuyo uso fue impulsado por Le Corbusier. Luego de la guerra, el gran arquitecto decide volcarse en una arquitectura social, el primer ejemplo de esto fue su icónica Unité d’ Habitation, construido en Marsella en 1947. Es verdaderamente una obra de arte hecha edificio, con una combinación de colores a lo Mondrian y una idea de vida comunal moderna que incluye jardines, tiendas y una piscina en el techo. El edificio que marcó el inicio del brutalismo parece delicado en comparación a lo estéticamente brutal que vendrá.

El concreto se presenta en este momento histórico, de alta necesidad constructiva, como un material de bajo costo, poco pretencioso, utilitario, democrático y moderno, además de tener altas posibilidades técnicas. Con las nuevas tecnologías se logra una capacidad de moldeo que responde a todo tipo de fantasías estructurales y a una nueva capacidad de abarcar enormes espacios. Con esto, los arquitectos de mediados del siglo XX concibieron gigantescas estructuras de concreto crudo con un ritmo poético, escultórico, brutal y primitivo.

A pesar de que el crítico inglés Reyner Bahnam acuñó su nombre e intentó darle un inicio inglés a la tendencia, se ha demostrado que, luego del comienzo a manos de Le Corbusier, se convirtió en un fenómeno verdaderamente mundial. Desde India a Georgia, en Japón y en Estados Unidos y por supuesto en Latinoamérica encontramos ejemplos de esta arquitectura que tuvo su momento auge en nuestra región en la década de los ’60 y ’70, avanzando a veces hasta los ’80. Es interesante cómo esta arquitectura nos conecta estéticamente con el “Tercer Mundo”, y es que ya no es la copia de un estilo europeo, si no la adhesión a un movimiento mundial. Es la periferia tomando protagonismo y tratando de sumarse al “desarrollo” y a la modernidad. Acá te dejamos 10 edificios iconos del brutalismo en Latinoamérica.

Este edificio alberga la Biblioteca Nacional de Argentina. Fue llamado a concurso y ganado por el vanguardista Clorindo Testa y cía en 1961, pero no fue terminado hasta 1991 y aún hoy falta edificar ciertas propuestas del proyecto original. El edificio se sitúa en un amplio terreno entre la Av. Libertador y Las Heras, donde antiguamente se ubicaba la Residencia Presidencial de Perón, demolido por los militares que lo derrocaron. Arquitectónicamente, lo más interesante es que la sala de lectura fue ubicada en el piso más alto del edificio, dándole vistas a la ciudad y al río, mientras los archivos se guardan en el primero. Escultórico, poético y en concreto.

Fue el afamado Clorindo Testa quien también ganó el concurso hecho por el ahora extinto Banco de Londres y Sudamérica, para su sede en el centro financiero de Buenos Aires, entre las calles Recoleta y Bartolomé Mitra. La estructura de lo que es hoy la sede del Banco Hipotecario S.A, se ha convertido en un hito mundial del brutalismo, debido a su innovadora idea de mimetizar el edificio con las estrechas calles que lo bordean, uniendo exterior e interior, y sobre todo por su hermoso uso artístico de las posibilidades de moldeo del hormigón armado

Este edificio fue construido por Emilio Duhart para albergar la sede de la Comisión Económica para América Latina, organismo subordinado a las Naciones Unidas. El arquitecto y su equipo se inspiraron directamente en las ideas de Le Corbusier, creando una estructura horizontal sostenida con pilares de concreto. La torre central en forma de caracol contiene en su exterior figuras precolombinas. El edificio se encuentra muy cerca del río Mapocho, de donde se extrajo el ripio y la arena para la construcción, era un terreno alejado de la ciudad en esa época, pero que hoy está inmerso en un área residencial de la comuna de Vitacura.

Este edificio fue proyectado por los arquitectos José Montes Córdova y Raúl Minondo. Fue encargado por el Banco de Guatemala, institución que aloja hasta el día de hoy y construido en el centro cívico de la Ciudad de Guatemala, lugar que es Patrimonio Cultural de la Nación. Su particularidad más bella, son sin duda, las fachadas del poniente y oriente que están revestidas de figuras que representan el códice Maya, fundido en concreto directamente y creado por los artistas guatemaltecos Dagoberto Vásquez Castañeda y Roberto González Goyri.

En la zona sur de Sao Paulo se encuentra el Tribunal de Contas de la Municipalidad de Sao Paulo, un enorme edificio diseñado por la firma Aflalo y Gasperini construido desde 1971 e inaugurado en 1976. La estructura se levanta sobre cuatro inmensos pilares de concreto lo que permite el transito libre en un espacio que se une con el Parque de Ibirapuera. La libertad artística del edificio se contrapone a la falta de libertades cívicas que vivía Brasil en ese momento producto de la dictadura militar.

Esta magnífica estructura que se asemeja a un platillo volador recién llegado al planeta, fue proyectada por Filgueiras Lima, gran adherente brasilero al Movimiento Moderno, en el Centro Administrativo de Salvador de Bahía. El edificio cuenta con salas de exposiciones y anfiteatros.

El edificio Palmas 555 en la zona de Lomas de Chapultepec fue uno de los últimos proyectos de Madaleno. La construcción tiene un primer piso de uso comercial y luego nueve pisos de oficinas. La irregularidad de los niveles le da una característica única al edificio. Es una bellísima escultura a gran escala

El edificio Jenaro Valverde se construyó como un anexo al edificio de la Caja Costarricense del Seguro Social. Es uno de los más altos de Costa Rica con 17 niveles, siendo el proyecto icono de Alberto Linner. La obra, como muchas de esta tendencia, también pretendía “hacer ciudad”, incluyendo una plaza, fuente, jardines y espacios comerciales, en una ciudad que en esa época casi no tenía espacios públicos. Para el desencanto de Linner hoy ese espacio está enrejado, la fuente apagada y su idea de espacio público, sepultada.

Este edificio aloja al Centro Cultural del Servicio Social de Comercio, el cual se diseñó sobre el sitio de una antigua fábrica de barriles de petróleo. La arquitecta proyectó dos edificios de concreto unidos por pasarelas aéreas. que se unen a la edificación de ladrillos de la fábrica. Es un espacio que mezcla deporte, ocio y cultura, un hito en la ciudad usado constantemente por sus vecinos del barrio Pompeia

Esta increíble obra de arquitectura brutalista muestra la conexión entre este estilo y la idea de un estado fuerte e incluso totalitario como en el sistema comunista (de hecho en los territorios de la antigua URSS se pueden encontrar múltiples ejemplos de esta tendencia) Esta enorme torre irrumpe en el paisaje de La Habana, convirtiéndose en un estandarte de la influencia Soviética en Cuba. Comenzó la construcción en 1978 y se inauguró en 1987, a dos años de que la URSS de disolviera, hoy es la Embajada Rusa. Esta emplazada en un enorme terreno en el barrio costero de Miramar, donde se encuentran la mayoría de las embajadas. 

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